SEND HELP (2026): Sam Raimi vuelve a ensuciarse las manos —y nosotros encantados
SEND HELP (2026): Sam Raimi vuelve a ensuciarse las manos —y nosotros encantados Sam Raimi es uno de esos directores cuya obra funciona como un péndulo: va del artificio industrial al caos artesanal, del blockbuster disciplinado al delirio viscoso que lo hizo célebre. Send Help —o Enviar ayuda , según la traducción más literal— se sitúa justo en ese vaivén. No es su película más redonda, pero sí una donde Raimi recupera algo que Hollywood suele limar: su placer por lo grotesco, lo absurdo y lo físicamente incómodo . Send Help no pretende ser una obra mayor, sino un recordatorio de que Raimi sigue siendo un autor incluso cuando juega en ligas menores. Y ese recordatorio, aunque imperfecto, es refrescante. Una isla, dos protagonistas y un director que no sabe estarse quieto La premisa es mínima: dos personajes atrapados en una isla desierta, obligados a sobrevivir mientras la situación se vuelve cada vez más absurda. Lo interesante no es la historia —que Raimi trata más co...