Cuento: El Portal Bajo la Catedral
La Ciudad de México parecía normal. Demasiado normal. Nina caminaba por el Zócalo una tarde gris, intentando convencerse de que todo lo vivido en Real de Catorce había sido un paréntesis, un espejismo del desierto. Pero el aire tenía un peso extraño, como si la ciudad estuviera conteniendo algo. Entró a la Catedral buscando refugio. O quizá buscando silencio. O quizá buscando una señal. La luz filtrada por los vitrales caía en haces oblicuos, como si no quisiera tocar el suelo. El eco de los pasos ajenos se mezclaba con el suyo, pero había otro sonido, uno más profundo, uno que no venía de arriba. Venía de abajo. Un murmullo. Un suspiro. Un latido. Nina se detuvo frente a una reja que daba a una zona restringida. El aire que salía de ahí era más frío, más húmedo, como si viniera de un lugar que no conocía el sol. Entonces lo vio. En la piedra, casi borrado por el tiempo, había un símbolo. Un compás. Una escuadra. Y debajo, un círculo dividido en cuatro. Simbología masó...