La Nueva Escuela Mexicana sin Arriaga: el proyecto que se queda sin su arquitecto visible
Hay momentos en la política mexicana que no requieren estridencia para ser significativos. La reciente destitución de Max Arriaga, hasta hace unos días director de Materiales Educativos, es uno de ellos. No hubo ruptura pública, no hubo discurso dramático, no hubo confesiones de derrota. Pero sí hubo un movimiento que reacomoda el tablero educativo y abre preguntas sobre el rumbo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), ese proyecto que nació con ambición transformadora y terminó convertido en un campo de disputa simbólica. Un proyecto que quiso ser refundación La NEM se presentó como una relectura profunda del sentido de la educación pública: menos tecnocracia, más comunidad; menos estandarización, más justicia social; menos obsesión por las competencias, más énfasis en lo colectivo. En el papel, era una apuesta por reorientar la escuela hacia un horizonte social más amplio. Pero la implementación fue otra historia. Los libros de texto se volvieron un objeto de batalla cultural...


_poster.png.webp)

