✦ Cine: El diablo viste a la moda 2
Poder, repetición y cuerpos administrados en El diablo viste a la moda 2 La secuela de El diablo viste a la moda funciona como un estudio de caso sobre instituciones que envejecen sin transformarse, pero también como un ensayo sobre la forma en que los sistemas —editoriales, culturales, simbólicos— administran cuerpos, identidades y sensibilidades para sostener su propia continuidad. Runway es solo la superficie: debajo opera una maquinaria que convierte la diferencia en estética, la vulnerabilidad en mercancía y la creatividad en nostalgia. En este ecosistema, solo Miranda Priestly logra un movimiento real. El resto permanece atrapado en roles que reproducen inercias que la industria nunca cuestionó. La película, sin declararlo, sugiere que la falta de evolución no es un accidente: es un mecanismo de control. 1. Andy Sachs: la profesional moldeable Andy regresa como un talento que nunca consolidó autonomía. Su recaída en inseguridades revela un sistema que sigue p...